Resistencias comunitarias frente a las disputas globales del territorio
Hoy, 14 de agosto de 2026, en el marco del día internacional de los Pueblos Indígenas y en seguimiento a los acuerdos del Tercer Foro en Defensa del Territorio y la propiedad Social en Oaxaca, nos hemos reunido nuevamente en el Centro de Pastoral en Santo Domingo Tehuantepec, más de ciento diez personas, diecinueve comunidades, ocho autoridades comunitarias y dieciocho organizaciones y colectivos, integrantes de pueblos indígenas, representantes comunitarios, defensoras y defensores de derechos humanos y del territorio, en el ENCUENTRO INTERREGIONAL DE PUEBLOS CHONTALES Y DEL ISTMO DE TEHUANTEPEC: Resistencias Comunitarias Frente a las Disputas Globales, un espacio para hermanar nuestras luchas por la defensa permanente del territorio, de los bienes comunes y de la propiedad social.
Convocados para reflexionar sobre nuestras luchas y preguntarnos por qué cada vez son más las amenazas y disputas que tenemos que enfrentar, nos reunimos para fortalecer la articulación de nuestras resistencias y propuestas comunitarias. Compartimos nuestras experiencias organizativas frente al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y los proyectos asociados a su implementación, reconociendo que estos representan una amenaza profunda para nuestros territorios, nuestras formas de vida y la riqueza biocultural de los pueblos indígenas y de las comunidades campesinas de la región.
El istmo de Tehuantepec se encuentra hoy en el centro de disputas que trascienden nuestras comunidades y nuestras propias regiones. Nuestros territorios están siendo colocados en el centro de una reconfiguración económica y territorial de alcance nacional e internacional, en la que convergen intereses relacionados con el comercio, la infraestructura, la industria, la energía y el control territorial. Es necesario, para ubicarlos bien, evidenciar que los proyectos que se desarrollan en nuestras regiones forman parte de un entramado que pretende convertir nuestros territorios en corredores libres para sus mercancías, zonas para la instalación industrial, infraestructura energética, así como de espacios para proyectos inmobiliarios y turísticos.
Esta reconfiguración geopolítica se impulsa también bajo el discurso de la transición energética y de las llamadas energías limpias. Sin embargo, en este espacio nos preguntamos ¿Limpias para quién? ¿Quién decide dónde se producen? ¿Quién controla la tierra y la energía? ¿Quién obtiene los beneficios y quién asume los costos? La respuesta es obvia para nosotros, porque lo vivimos en nuestros territorios: Las ganancias y beneficios son para las corporaciones que, a través de estos megaproyectos, especulan con la tierra, el agua, las semillas, el sol, el viento y la vida en su conjunto, mientras que los pueblos, las comunidades y los seres vivos y la propia Tierra que cohabitamos pagamos el costo ambiental y social.
Ante ello, una vez más, los pueblos del istmo y la chontal decimos ¡SÍ A LA VIDA, NO A LOS PROYECTOS DE MUERTE!, y refrendamos nuestra decisión de fortalecer la lucha organizada y la articulación entre nuestros pueblos a nivel interregional frente a las disputas globales.
Frente a este destino impuesto por las lógicas capitalistas que sostienen gobiernos, empresas y grupos criminales, y a partir de la palabra y reflexiones de las mesas de trabajo realizadas en el Encuentro, nos pronunciamos por los siguientes puntos:
1. Denunciamos que como respuesta a nuestras resistencias y luchas, nuestros territorios están siendo colocados como zonas de sacrificio, mediante la militarización y la violencia narcocriminal que atraviesa la región, las cuales profundizan la vulnerabilidad de nuestras comunidades y de nuestras defensores y defensoras, quienes han sido criminalizados, amenazados y perseguidos.
2. Exigimos respeto a nuestro derecho de autonomía y libre determinación de los pueblos indígenas de México y del mundo, y reivindicamos nuestro derecho de decidir sobre aquello que afecte a nuestros territorios y nuestras formas de vida.
3. Nos pronunciamos en desacuerdo con la actual implementación de las Asambleas de consulta sobre la iniciativa de Ley General de Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanos, puesto que esta no cumple los estándares nacionales e internacionales de protección de los derechos de los pueblos indígenas, particularmente los establecidos en el Convenio 169 de la OIT.
4. Nos sumamos a la exigencia de las comunidades de Santa María y San Miguel Chimalapa en el respeto de su derecho de libre determinación y autonomía: “En particular solicitamos que esta nueva Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, reconozca y proteja de manera expresa la situación jurídica de los bienes comunales de los Chimalapas, así como, la relación entre nuestros derechos como comunidad indigena y los derivados del régimen de propiedad social y la legislación agraria que han sido nuestra petición y lucha desde hace muchos años.”.
5. Nos solidarizamos y sumamos a la exigencias del pronunciamiento nacional e internacional, "El Istmo no es territorio de despojo, de colonialismo energético ni de especulación empresarial". En contra del proyecto Helax-Istmo- filial del fondo de inversión danés Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), que amenaza el territorio de Ixtepec y 10 municipios de la cuenca del Guigu bicu.
6. Nos solidarizamos con la resistencia frente al despojo de las playas de la comunidad chontal El Coyul de San Pedro Huamelula.
7. Seguimos exigiendo a la Secretaría de Economía que cancele de todos sus registros al polígono minero “Zapotitlán 1” toda vez que desde 2021, la empresa Zalamera se desistió de dicha concesión después de un litigio vía amparo 1208/2018.
8. CELEBRAMOS LOS 30 AÑOS DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA, y reconocemos la lucha de los pueblos que, desde distintos territorios, han defendido la tierra, el territorio, la autonomía, y la Vida frente al despojo y la imposición.
Finalmente, desde el Istmo y la Chontal, manifestamos nuestra solidaridad con los pueblos del mundo que sufren las consecuencias del capitalismo y hacemos un llamado a nuestras comunidades y pueblos a fortalecer nuestras asambleas, nuestra organización y nuestra articulación regional para defender lo que está en disputa: El agua, nuestra tierra, nuestra semilla, nuestra autonomía, y nuestras formas comunitarias de vida.
¡La tierra no se vende: se trabaja, se cuida y se defiende!
¡Sí a la vida, no a la Mina!
¡Si hay despojo, criminalización y militarización, no es desarrollo!
Hemos participado las comunidades de: San José Chiltepec, Santa María Zapotitlán, Guadalupe Victoria, Santa María Candelaria, Santa María Ecatepec, San Miguel Suchiltepec, El Coyul de San Pedro Huamelula, Ciudad Ixtepec, El Espinal, San Dionisio del Mar, Piedra Blanca Guichicovi, 20 de noviembre San Francisco Ixhuatán, San Juan Guichicovi, Rincón Viejo Petapa, Jalapa del Marquez, La Chigola, Unión Hidalgo, Matías Romero, Santo Domingo Tehuantepec.
Las organizaciones y colectivos(as).: Asamblea del Pueblo Chontal para la Defensa de Nuestro Territorio; Tequio Jurídico A.C; Comité Regional de Mujeres Chontales; Casa Tequiana A.C; Unión de comunidades indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI); Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca (UACO); Comité Ixtepecano en Defensa de la Vida y Territorio, Observatorio Comunitario para el cuidado de los Bienes Comunes del Istmo de Tehuantepec; Foro Permanente en Defensa del Territorio y la Propiedad Social en Oaxaca; Centro de Derechos Humanos Tepeyac del Istmo de Tehuantepec A.C; Observatorio Ciudadano Comunitario del Agua y Medio Ambiente de los Valles Centrales de Oaxaca; Servicios para una Educación Alternativa A.C; Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y Territorio; Colectiva Tëkaampë Ayuuk Toxyëjk; Pastoral indígena de la diócesis de Tehuantepec; Red de Mujeres Lesbianas, NGUIÜ y personas sexodisidentes del Istmo; Radio comunitaria Totopo y la Radio comunitaria Jlijualay Tsomé.— en
Istmo de Tehuantepec.